martes, abril 04, 2006

El Ojo Silva

Hace unos días releí la primera historia de ese libro maravilloso de Roberto Bolaño, titulado “Putas Asesinas”. Es la historia de “El Ojo Silva”, un exiliado chileno en México, dedicado a la fotografía, que un buen día decidió irse de ese hogar forzado debido a sus inclinaciones sexuales.

Pensé en El Ojo Silva y lo que vivió (o mejor dicho, lo que contó), aquella noche fría en Berlín a su viejo amigo, a quien decidió mostrarse después de muchos años, como si nada, como un acto natural, para finalmente desahogarse.

El Ojo Silva vio el mundo, lo fotografió, lo vivió en diferentes latitudes y sin embargo, nada lo cambiaba. Sólo aquella experiencia en India, que desde entonces, lo hacía beber más. Y Berlín, seguro que eso también lo cambió. A mí me pasó lo último.

4 comentarios:

henmy dijo...

Ajá Pilar ya sé que Alemania te deslumbró. Me parece muy bien que te vayáis a vivir allá, pero no podéis irte antes de que te visite. Primero me dejáis conocer Madrid y luego te vais pa’ donde vos queráis.
Eso sí, tenéis que acordarte de: que la casa sea grande y, la más importante, que tenga piscina. Ya te encargarás de que esté abierta cuando yo quiera meterme en ella. Por cierto espero que mantengas y estés pendiente de tu promesa.
Un besito

Olvidaba preguntar: ¿cuáles fueron tus confesiones?

FEDERICO dijo...

HAY UN UNICO OJO QUE SILVA Y A ESE NO LE LLEGA EL SOL...

W. SHAKESPEARE.

Enrique Gallud Jardiel dijo...

Me gusta su blog, pero también me gustan los postres barrocos, así que tengo que disentir.
Si un sabor está rico, muchos sabores tienen que estar mucho más ricos, eso dice la lógica. Yo soyt barroco y tengo horror al vacío, en el cosmos y, sobre todo, en los platos de postre.

FEDERICO dijo...

AY PAPA! YO CREO QUE VOS NO SOIS BARROCO... VOS LO QUE SOIS ES ROCOCO....

POR CIERTO A LA FINAL, QUIEN ENGAÑO A ROGER RABIT?