martes, noviembre 21, 2006

En los extremos

A extremistas y extremeños, aunque no sean de allí
Reconozco que mi memoria es selectiva. Para algunas cosas es considerablemente buena, para otras, lo contrario. He llegado a pensar que eso tiene que ver con que uno escucha lo que quiere escuchar y ve lo que quiere ver. Y yo hace dos días, vi, o mejor dicho, leí una frase que me pareció interesante: «En el mundo viven juntas la persona más feliz y la más triste». Y creo que todos en algún momento nos hemos sentido en ambos extremos. De hecho, sentimos que no podemos hundirnos más o ser más felices cuando nos encontramos allí. Lo que se encuentra en el medio es lo que yo voy a bautizar como el «período activo», ese en el que luchamos por llegar a la felicidad y no resbalarnos hacia la tristeza.

No sé, pero creo que la cantante que decía la frase en cuestión ha dicho una verdad tan clara que nadie se había percatado de ella. Así que no seremos filósofos, pero seguimos luchando y buscando. Bonne chance…

7 comentarios:

henmy dijo...

Esta mañana Pilar me preguntó cuándo iba a hacer algunos comentarios de sus post. La verdad he estado inmersa en mi mundo de mentirillas y patrañas. Bromeo tengo full trabajo y la verdad llevo días sin sentirme bien.
Quizás éste sea uno de esos extremos en los que me pueda sentir la persona más triste del mundo. Supongo que eso dependerá de la manera como lo asuma. Pero sí, lo admito. Estoy desolada. Por alguna razón, aquel hecho es superior a mis fuerzas. Revivo mentalmente el incidente. Lo analizo, lo descuartizo y lo vivifico. Me siento muy dolida, pero veo cómo la memoria está multiplicando ese dolor. Por un momento quiero aislarme. Quiero desaparecer del lugar en el cual estoy.
Pienso en abandonar y huir a no sé dónde para encontrar lo que tanto el cuerpo como el ánimo necesitan: la soledad. Y entonces me pregunto ¿será para no sentir la presencia de otro ser humano? Tal vez sea otra cosa distinta; más íntima y, por ello, más difícil de expresar con palabras.
Cuando eso me ocurre, cuando siento esa necesidad de desaparecer para aquietar el espíritu. Transmito
inquietud a las personas con quienes convivo. Estoy consciente de la injusticia que cometo con ellas.
Siempre les he debido el cariño sincero y, sin embargo ahora, cuando me siento aprisionada por la
avidez de la huída, no sé hacia dónde dirigirme; la manifestación del cariño se hace escasa y ocupa su
lugar una mirada que tiende, abstraída, a la lejanía, como si quisiera hallar ese lugar en el cual mis ojos
piensan que encontrarán la paz.
Y creo que esa sensación de desolación interior está ahí, porque he sobrepasado la dificultad de encajar
dificultades y sinsabores. Quiero huir de todo aquello, quiero estar sola, quiero llorar y que nadie vea mis lágrimas, porque posiblemente las despreciarían. Pido disculpas porque deben estar pensando que mis letras obedecen al valor inmenso de un ser humano que se siente derrotado.
Pienso en ello y me produce una honda tristeza darme cuenta de que todo lo que había idealizado es
una burda mentira; que la realidad es la negación de todo lo bueno que he soñado y la mentira es lo que
se usa con mayor profusión que la verdad. Eso me hace estar triste, pero me permite buscar en el
centro de mi alma la fuerza que, de nuevo, hará que me ilusione luchar.

JuancitoCruz dijo...

Una vez leí yo también "Me gustan los extremos, el balancearse es muy aburrido". No se quien lo dijo, si un filósofo relevante o la viejita que vende terminales de la esquina, pero aún así me sentí un tanto identificado.

Curiosamente, a pesar de que el post lo escribe Pilar, leí esto como sintiendo que me lo decía al oído y en voz baja un JuanCrucito(*) pequeño sentado en mi hombro, en vista de que, casualmente, he pensado mucho esto de los "extremos" durante los últimos 2 ó 3 años de mi existencia.

Como dice Henmy, ojalá se pueda "desaparecer del lugar en el cual estoy"; y no lo comento por nada malo, sino por el deseo de obtener la paz. Porque es eso lo que realmente siempre buscamos: la paz.

No lo digo en un sentido humanitario o político, ni siquiera espiritual o religioso; sino en aquello que, en lo que a mi se refiere, evite que durante mis "períodos activos" no me convierta en un crítico radical de todo lo que percibo contrario a mis convicciones o a mi sentido de tolerancia o de ecuanimidad, o simplemente en esa especie de rabia ténue que siento cuando veo que las cosas, aún habiendolas planificado cuidadosamente, no están en mi absoluto control.

Así que mis apreciado blogeros tulipanes, pienso que la felicidad y la tristeza son cuestiones muy personales, díficiles de explicar. Casi siempre, y en ambos casos, atadas a una cadena de eventos in-crescendo que un buen día explotan. La Tristeza o Felicidad no usan "suiche" como el que tenemos para prender la lamparita de la mesa de noche. Sin embargo, creo que más de uno piensa lo contrario.

No quiero parecer científico, pero poniéndole un poco de ojo a esto de la física cuántica he al menos sentido cierto confort en acercarme a pensar (y a comprender) un poco más de las emociones y de como influyen las experiencias y el entorno en llegar o no a estos extremos. Para darse una revisión bien entretenida del asunto les recomiendo (con el corazón en la mano) ver el filme documental "What The Bleep Do We Know?", donde teóricos como Fred Alan Wolf, hablan de lo mismito que nos habla Pilar en este Post... y hasta palabras más bonitas usa el viejito...

Sin mayor pretensión, me gustó este Post. De hecho, últimamente me han gustado muchos posts, y me he permitido participar en ellos gracias a mi inactivo y triste 2006 (ya oficialmente declarado y clasificado por mi de tal manera). Por lo tanto, asumo entonces, y con un cariñoso abrazo a Pilar de por medio, de que no todo es tan malo como parece y que si nos hemos sentido deprimidos o vulnerables este año, estas semanas, estas días o estas últimas horas, pues "sigamos luchando y buscando".... y bonne chance…!

Saludos a todos... y besos a todas... Gracias Pil... bonito post... me llegó.



(*): JUANCRUCITO, pequeño ser imaginario en miniatura igualito a mí que me habla a cada rato, de cualquier mariquera que se le ocurre y que ciertamente posee influencia en todos mis actos, tanto en los extremos como en los períodos activos.

Aun no se si es un alter ego, parece que no.

Fox Mulder dijo...

Pilar, por favor, creale una cuenta a Henmy para que pueda postear en tu blog y deje de hacer esos comentarios tan largos....

Y ya que vas a estar en eso, creale una a juancito tambien

Andres! dijo...

Dios mio, no soy el único que quiere que Henmy se haga su propio Blog!!!!
es que al ver esos comentarios tan largos se me quitan las ganas de leer, al menos la que sufre mas es pilar que s elos tiene que leer porque son comentarios de sus post, pero yo? ni de verga!
PILAR CONTROLA ESOS COMENTARIOS, TU ERES LA MODERADORA!!!
Si al menos no le haces caso al Fox haceme caso a mí, y pongo las manos en fuego a que federico me apoya y si no...

Zan dijo...

Pilar, ¿hasta cuando vamos a soportar esos comentarios tan largos de Henmy?

Apoyo a Andres, por favor, comienza a ejercer el rol de MODERADORA.

Un comment no puede competir con el post del autor

Henmy dijo...

Andrés anda hacer bebés.. A ver si eso al menos lo haces..

Raiza Ramírez dijo...

Creo que en cada persona, vive una parte MUY FELIZ y otra MUY DESOLADA... somos parte del todo... y somos tristeza y felicidad al mismo tiempo, sòlo que nos confundimos y a veces no nos reconocemos lo uno o lo otro, o simplemente nos consideramos felices o infelices... sin ese tèrmino medio de bùsqueda o de huida. ¿Quien no ha huido de la tristeza? ¿Quien no ha huido de la felicidad?

Otra cosa...
Henmy: Sì, tus comentarios son largos y no me molestan. Estàn llenos de sentimientos... y bueno, quizà no necesites crear un blog sino que quieras vivir en el blog de los otros... te invito a que pases por el mio: rairam.blogspot.com y dejes allì cuaquier comentario que desees... Andres no te va a criticar desde alli porque casi ni lo visita (ja!)